Me canso de creer que lo que hacemos es importante,

que tiene sentido para nosotros y para alguien, quien sea,

que somos más que una anécdota para contar en un incómodo silencio,

me canso de repetir nuestra historia para dar valor a lo que inventamos,

de confiar en las buenas intenciones de la gente, en creer que la generosidad será devuelta.

No hay asombro, no hay una búsqueda mayor, ya están en juego todas las palabras y no hay ni siquiera algún verso suelto que me impulse de nuevo. Esto es lo que somos y si hasta aquí hemos llegado, agradeceré simplemente el camino recorrido, los pasos que nos hacía pensar que sí, que era posible.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *