Fueron más de 40 semanas escribiéndole y continúan. 

Este fue el mayor reto que he propuesto. Escribir durante todo el embarazo poemas de bienvenida para ella, celebrando la vida. El resultado es el regalo poético Desde el fondo del mar, libro que reúne los poemas que escribí desde el momento en que empecé a imaginar la llegada de Martina.
Reto sensorial 
Ha sido tan hermosa la experiencia que es un reto que les propongo, en su preciso momento, documentar en exclusiva los sentimientos que van floreciendo, los miedos que se dejan a un lado, las declaraciones de amor profundo, la percepción de los sentidos que se expanden.
Un poema a la semana, o al día, tanto mejor, a manera de conversación interna, presentándole el mundo, la familia, a ti mismo, compartiendo la voz, los latidos, el cuerpo.
Experiencia Desde el fondo del mar 
 
Escribí y escribí. Sobre todo, sobre el aire, los sueños, la incertidumbre, el fútbol, su rostro, sus manos, su hipo. Traté de establecer un lenguaje, acudí a códigos, claves, silencios.
Muchas veces volví a los textos y en la relectura quise corregir, borrar, agregar palabras, pero no, cuando me invadieron las ganas casi inevitables de modificar los textos, comprendí que cada verso que había escrito guardaba el amor de ese momento, debía respetar ese diálogo, tal como había sido, debía permanecer su vitalidad intacta.
Unos meses después del nacimiento de Martina, le leí sus poemas y le entregué oficialmente su regalo de bienvenida. Este ha sido uno de los retos más hermosos en los que me he embarcado, una radiografía de mi milagro de vida.
Ahora sólo pienso en el momento en que ella pueda leer con su voz los poemas en los que ha sido la inspiración.

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